Matthias Korte

GERMANY

Para algunos el movimiento define una vida inquieta y apasionada. La pasión llega de repente, a los 17 años, con la voz de un motor bicilíndrico en V, en las carreteras de California, de Utah, de Arizona. Es el inicio de un viaje, un inicio breve como una película, Easy Rider.

Matthias está muy lejos de esas carreteras, de esos paisajes, pero no su imaginación. Y cuando la imaginación se desata, se lleva consigo toda una vida. Para Matthias la vida se ha cruzado constantemente con el mito de Harley Davidson: desplazarse, enamorarse cada vez más de las formas perfectas, de la mecánica, dedicándose al objeto de sus sueños. Adiós a los estudios y a los sueños del padre, profesor. Tenía un sueño más grande y más auténtico: sobre todo era su sueño.

La primera Harley llega en el año 1972, cuando aún no había cumplido 20 años. Poco después abre su primera tienda, pero la inexperiencia a veces es más fuerte que la pasión: la actividad quiebra, en cambio las expectativas crecen: vuelve a iniciar.

Una nueva aventura, un Concesionario en Hannover en el año 1976, los recorridos de su sueño son los mismos, Harley Davidson está siempre en primer lugar, pero la dirección es otra: esta vez el viaje se dirige derecho al éxito.

Siguen otros concesionarios, otras pasiones: no solamente motocicletas, de las cuales se convierte en coleccionista, sino también coches, que restaura con amor y competencia.
Hace diez compra una ex fundición, que se convierte en su cuartel general: 60.000 m² para talleres, show room, depósitos para prototipos.

Matthias ahora es una referencia.
Para llegar a serlo ha puesto en marcha y ha arrancado.

En la Harley hay un hombre que nunca se ha detenido aunque, tal vez, una parte de él tiene todavía 17 años.